Articulo publicado en el Diario Información

El pasado enero el Comité Regional Europeo de Verificación para la Eliminación del Sarampión y la Rubeola comunicaba a las autoridades españolas que habíamos perdido el estatus de país libre de sarampión, que la Organización Mundial de la Salud había certificado en el año 2016.
Es una dolorosa vuelta atrás, pero los datos avalan que se ha reestablecido la transmisión continuada del virus del sarampión en España.
No somos los únicos. Otros cinco países han pasado de una situación de eliminación a una de restablecimiento de la transmisión este año: Armenia, Austria, Azerbaiyán, Uzbekistán y Reino Unido. En total, el sarampión presenta una circulación persistente en 13 países de la región. Entre ellos, Francia, Alemania e Italia.
Afortunadamente frente a la rubeola España mantiene el estatus de eliminación.
Desde hace tiempo el Ministerio venía trabajando, junto al Instituto de Salud Carlos III, en un Plan Estratégico para la Eliminación del Sarampión y la Rubeola a la vista del progresivo aumento de casos. Ahora toca actualizarlo.
En 2024 se confirmaron 227 casos de sarampión en España y se registraron 30 brotes en 12 comunidades autónomas, la mayoría de ellos de tamaño reducido, pero suficientes para demostrar que el virus circula de manera sostenida en el territorio. En 2025 la cifra aumentó a 397, con un alto porcentaje de personas no vacunadas y otro vinculado a casos importados. En los dos primeros meses de este año ya eran 101.
En la Comunidad Valenciana, visto el Boletín Epidemiológico Semanal que registra las enfermedades de declaración obligatoria, no se han notificado casos de Sarampión este año (actualizado hasta el 30 de agosto).
Sí me ha llamado la atención que se han notificado 763 casos de varicela en lo que llevamos de año.
Ante esta realidad la vacunación vuelve a situarse en el centro de la estrategia. Es necesario reforzar la vacunación, garantizando coberturas altas superiores al 95% con ambas dosis de la vacuna triple vírica (vacuna frente a sarampión, rubeola y paperas) especialmente en población infantil y grupos de riesgo.
Otras líneas de actuación previstas incluyen:
- el refuerzo de la vigilancia epidemiológica y de laboratorio para detectar rápidamente nuevos casos
- intensificar las campañas de captación de personas no vacunadas, especialmente en grupos vulnerables
- la revisión de los protocolos de actuación ante brotes para garantizar una respuesta rápida y coordinada
- la evaluación de posibles ajustes en el calendario vacunal, en coordinacióncon las comunidades autónomas y sociedades científicas.
En este sentido el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP) recomienda desde el año pasado adelantar la segunda dosis de la vacuna Triple Vírica (o bien administrar la Tetravírica que contiene también la vacuna frente a la varicela) a los 24 meses en lugar de a los 3-4 años, con el objetivo de aumentar la protección individual en edades tempranas, cuando son más vulnerables; reducir las pautas incompletas y reforzar la inmunidad de grupo en un momento de mayor riesgo epidemiológico.
Como concluye el CAV-AEP “la pérdida del estatus de país libre de sarampión supone un aviso claro sobre la fragilidad de los logros alcanzados en salud pública”.

