Articulo publicado en el Diario Información

El pasado 10 de Febrero se celebró El Día Mundial de las legumbres. Hay “días mundiales” para casi todo, pero éste no lo conocía. Sirven para sensibilizar, concienciar y llamar la atención sobre problemas globales importantes y son promovidos principalmente por la ONU y la UNESCO.
Tras el éxito del Año Internacional de las Legumbres promovido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que se celebró en el 2016, “y reconociendo el potencial de las legumbres para contribuir al cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó este Día Mundial.
Y así, desde el 2019, se ha ido visibilizando su importancia en la nutrición a nivel global:
- por ser fuente barata de proteínas
- porque son un cultivo beneficioso al ser plantas que fijan el nitrógeno del aire en la tierra reduciendo la necesidad de emplear fertilizantes
- porque requieren menos recursos hídricos que las fuentes de proteína animal
- porque favorecen la biodiversidad
Este año el tema elegido es “Legumbres del mundo: de la modestia a la excelencia”, que quiere destacar el salto desde sus humildes orígenes hasta el reconocimiento mundial por sus valores nutricionales, sus sabores y diversidad culinaria. Precisamente este año España ha sido la sede de la celebración oficial, siendo Valladolid el lugar del evento. Se ha elegido Castilla y León porque allí se concentra el 38% de la superficie nacional dedicada a su cultivo.
Hemos de saber que actualmente importamos alrededor del 50 % de lo que consumimos. Todas las instituciones que han participado este año en el evento han editado un documento didáctico: “Guía para el Día Mundial de las Legumbres 2026”. Aconsejo su lectura. Contiene un enlace a dos cómics para jóvenes. Aquí tienes el enlace de descarga 👇🏻
¿Porqué darle voz al Día Mundial de las legumbres?
Por contribuir a concienciarnos sobre los beneficios nutricionales y ambientales de las legumbres e impulsar un cambio en los hábitos de consumo, que en general ha ido disminuyendo, tanto en países desarrollados como en países en desarrollo, siendo Europa la que menos consume.
En España va en descenso desde los años sesenta. Como sabéis las legumbres son las semillas comestibles de las plantas leguminosas. Aunque hay miles de especies, las legumbres mas consumidas en nuestra cultura son los garbanzos, lentejas, alubias, judías verdes, guisantes, habas y altramuces.
Habitualmente hablamos de legumbres cuando el consumo es de grano seco. Tienen alto valor nutritivo, son uno de los pocos alimentos vegetales ricos en proteínas, bajos en grasa y ricos en fibra. Nos aportan también vitaminas del grupo B y minerales (hierro, potasio, magnesio y zinc).
Las guías de alimentación saludable las recomiendan entre 2 y 4 veces a la semana. Animo a las familias a incorporarlas a su mesa. Hay infinidad de recetas que han abierto un abanico mas amplio: desde los humus de garbanzos, hamburguesas de lentejas, en ensaladas, croquetas…
Pueden introducirse en bebés desde el inicio de la alimentación complementaria, trituradas.
En mi infancia las legumbres eran el plato principal a mediodía cuatro días a la semana. Mi madre las cocinaba de forma muy variada, potaje con acelgas, alubias con chorizo, olla gitana, lentejas, cocido y al día siguiente “ropa vieja”… y los michirones. Seguí muchos años disfrutándolas, aunque ya vivía fuera, con los “taper” que me guardaba.
Aunque tarde, tomé el relevo. Creo que a mi hija tengo que regalarle ya “Las recetas de la yaya”.

