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junio 1, 2026
Articulo publicado en el Diario Información

Es el título de una serie de NETFLIX® que está causando sensación. No le faltan razones cinematográficas: la realización y las interpretaciones de los actores son notables. Pero es de nuevo una historia escabrosa sobre adolescentes, lo que ha multiplicado las audiencias. De hecho, escoger ése título es el fin que persigue, porque a pesar de que la mayoría de los adolescentes son normales su paso por ésa complicada edad se vende bien.

Lo primero que hay que dejar claro es que es una historia de ficción y que es muy poco probable que cuando una familia funciona, tengamos hijos tan transtornados y capaces de asesinar salvo que haya habido antecedentes patológicos que nos hayan puesto en aviso.

El dolor de ésos padres que traspasa la pantalla se debe precisamente a que pensaban que su hijo era una buena persona y que estaban haciendo las cosas lo mejor que han sabido: “…qué podíamos hacer, los críos son así hoy en día…” (refiriéndose a las horas que pasa el hijo delante de la pantalla en su habitación). Los hechos les ponen delante algo que por infrecuente no deja de ser una realidad en el mundo actual: ninguna familia aparentemente normal está libre de que pueda suceder. Al final, después de madurar las posibles causas, los padres llegan a una conclusión: “…LO HEMOS DEJADO SOLO“.

El argumento da para mucho, pero quisiera hacerles pensar en el problema del mal uso de las tecnologías que son causa de patologías desde el nacimiento, y concretamente, en la influencia de las redes sociales, en ésas nuevas formas de relacionarse que tienen los adolescentes actuales, y que en el protagonista de la serie tienen un papel determinante. No es cierto que “los críos de ahora sean así“…entre todos LOS HEMOS HECHO ASÍ.

Abrumados por la magnitud del problema, estamos en un punto de inflexión porque toca buscar soluciones. Y los primeros en actuar deben ser los padres. No son los únicos responsables pero sí los que más posibilidades tienen de hacer una PREVENCION eficaz desde los primeros meses de vida porque es más sencillo enseñar hábitos de vida saludables que modificar aquellos que ya se han establecido (aunque sean perjudiciales), y porque en el caso de las tecnologías, esperar a actuar cuando ya han producido síntomas (como sucede en adolescentes) es muy complicado.

Seamos positivos, porque tenemos suficientes recursos para actuar. Lo importante es empezar, pasar a la acción.

En primer lugar con el PLAN DIGITAL FAMILIAR un proyecto de la Asociación Española de Pediatría (AEP) en colaboración con la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) que debe formar parte de las primeras iniciativas en educación a cualquier edad y que se basa en tres conceptos :

  • Recomendaciones generales para las familias y recomendaciones específicas para cada edad (de 0 a 16 años) que están basadas en evidencias científicas actualizadas.
  • Establecer límites y normas de uso de los dispositivos digitales comunes para toda la familia, y refrendarlos con el EJEMPLO que es la herramienta educativa más poderosa.
  • Retrasar la adquisición de móviles inteligentes con acceso a Internet hasta que todos (padres e hijos) estemos preparados para ello.

La Agencia Española de Protección de Datos es el organismo público independiente encargado de velar por el cumplimiento de la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y cuenta con el CANAL PRIORITARIO que todo el mundo debería conocer porque puede salvar vidas (el ciberacoso o el grave daño a la imagen están detrás de no pocos suicidios): permite solicitar la retirada urgente de contenidos sexuales o violentos publicados en internet sin el consentimiento de las personas que aparecen en ellos. Pueden acudir a este canal tanto el afectado como cualquier persona que tenga conocimiento de la difusión de este tipo de contenidos. En caso de problemas hay además disponibles otros telefónos de ayuda como el de la Fundación ANAR (900 20 20 10), el 017 del Instituto de Ciberseguridad (INCIBE) o el 016 en caso de violencia de género.

Es decir, los padres disponen de importantes herramientas educativas para poner en marcha en cualquier momento, y de recursos en el caso de que la situación les supere.

¿Y la escuela?

Porque tampoco sale bien parada al visualizar ésa historia sobre adolescentes. En dos aspectos. No es ése lugar seguro donde pensábamos que podíamos dejar a los hijos, a pesar de que hablando de menores, en ausencia de los padres es la responsable de su seguridad. La otra cuestión es la forma en que se ha producido la digitalización de la enseñanza. Antes de ponerla en marcha… ¿había pruebas de que contribuiría a mejorar el aprendizaje? (ahora ya saben que no)… ¿alguien tuvo en cuenta los posibles efectos secundarios en la salud física y mental? (ahora ya saben que existen).

Y a pesar de ello la polémica está servida. Los hay que no están dispuestos a hacer marcha atrás por el gasto económico que ha supuesto (!!) , y otros alegan intromisión en la comunidad educativa de las instituciones encargadas de velar por la salud de los menores. La situación recuerda la puesta en marcha de la Ley Antitabaco, donde a pesar de las evidencias hubo intelectualoides que llevados por su drogodependencia defendieron su derecho a fumar aunque hicieran daño a los demás. Habrá que buscar soluciones meditadas y no enfrentamientos que acaben perjudicando a los que menos culpa tienen.

Los profesionales sanitarios por su parte, deben informar a las familias de la existencia de las herramientas preventivas descritas lo antes posible y de forma rutinaria como si de un calendario vacunal se tratara. Y si detectan un mal uso de las tecnologías, tener en cuenta sus efectos sobre la salud para poner en evidencia las enfermedades que producen.

 

¿Es la adolescencia la culpable de todo esto?:

No. Es una época de crisis donde es más probable que afloren todo lo que hemos hecho mal durante la infancia, y más sensible a que los problemas familiares, escolares o sociales le hagan mella. El tema de las tecnologías debemos reconocer que nos ha atropellado a todos porque su implantación ha sido tan rápida que nos ha cogido desprevenidos, sin suficiente formación, deslumbrados por sus posibilidades no hemos visto que también pueden hacer daño…y ésto es más evidente en un cerebro en desarrollo.

 

“…Lo siento hijo, debí hacerlo mejor“. Las reflexiones vertidas por los padres en los últimos veinte minutos de la famosa serie son realmente lo más valioso para quien se detenga a pensar en ellas, porque son las que nos obligan como familias, profesionales y sociedad a intentar cambiar las cosas.

Artículo escrito por el Dr. José P. Valdés Rodríguez
mayo 27, 2026

A modo de editorial

¡Hola a todos!

Después de este pesado invierno, uno de los más fríos, lluviosos y ventosos, por fin llega la primavera. Meses de floración, de aromas y de color. De resurgimientos.

Desearos que disfrutéis de un nuevo boletín, alternándolo con tiempo de sol y aire libre. Sea playa, parques, montaña…recargaos de energía y abrazad naturaleza.☀️

La Junta Directiva APEPA 2026

Hablamos de:

  • Comunicación con el paciente
  • Desacuerdos entre progenitores en Salud Mental
  • Patología infecciosa: Pediculosis; Profilaxis malaria
  • Documento consenso: Alimentación saludable
  • ¿Ondansetrón para GEA en domicilio?
  • Hiperbilirrubinemia
  • Pediatría Integral: Neumología
  • Atlas de Odontopediatría
Boletin-Marzo-Abril

mayo 24, 2026
Articulo publicado en el Diario Información

Hace unos días el Ministerio de Sanidad publicaba una resolución por la que se modifican los formatos de antibióticos adecuándolos a las pautas clínicas habituales. Es decir, los envases de antibióticos llevarán el número de comprimidos o cápsulas necesarios para completar un tratamiento.

Fundamentalmente se eliminan del mercado los formatos de mayor tamaño. Se evitará así que “nos sobren pastillas”.

¿Por qué es importante esta medida?.

Porque esos excedentes en el hogar sirven, con bastante frecuencia, para automedicarnos en otro proceso infeccioso. Y estas prácticas favorecen la proliferación de bacterias resistentes a los antibióticos.

Esta medida se enmarca en el Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN).

Actualmente participan en el PRAN todas las comunidades autónomas, diez ministerios (Sanidad, Consumo, Agricultura, Economía, Transformación Digital, Educación, Ciencia, Interior, Defensa y Transición Ecológica), más de 70 sociedades científicas, organizaciones colegiales, asociaciones profesionales, universidades, y alrededor de 300 colaboradores expertos.

Desarrollan una estrategia multisectorial que involucra a los principales actores de la salud humana, animal y ambiental, siguiendo la línea One Health.

Se trata de impulsar acciones para promover un uso más adecuado y responsable de los antibióticos.

Volviendo a la modificación de los formatos de los antibióticos, evitar que queden excedentes contribuye también a reducir el impacto de los residuos de estos medicamentos en el medio ambiente.

Hablemos de la “pandemia silenciosa”.

La resistencia a los antibióticos constituye una de las principales amenazas para la salud pública en Europa. Cada año causa alrededor de 35.000 fallecimientos en la Unión Europea.

Sobre este tema se pronunciaba, hace unos meses, la Asociación Española de Pediatría (AEP) y la Sociedad Española de Infectología Pediátrica (SEIP) con motivo del Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos.

Los pediatras hablaban que la resistencia a los antibióticos en Europa es preocupante, considerándola como una “pandemia silenciosa”.

Advertían que el arsenal terapéutico del que disponemos para tratar infecciones producidas por microorganismos resistentes a los antibióticos es limitado, especialmente en la edad pediátrica, por lo que es fundamental fomentar un uso sensato y responsable de estos fármacos.

Señalaban que, según datos de la Organización Mundial de la Salud, la resistencia de ciertos microorganismos a los antibióticos ha aumentado un 40% en los últimos cinco años. La AEP y la SEIP planteaban, entre otras medidas, el desarrollo de pruebas diagnósticas rápidas que nos orienten en la práctica clínica si es necesario pautar o no un antibiótico.

Las medidas a tomar nos incumben a todos, es una responsabilidad compartida.

Para que los antibióticos sean eficaces y seguros, es fundamental utilizarlos siempre siguiendo las indicaciones de los profesionales sanitarios: respetar la dosis y los días de tratamiento, aunque mejoremos antes de finalizarlo. Así se eliminan completamente las bacterias y se reduce el riesgo de que reaparezca la infección o de que se desarrollen bacterias resistentes al antibiótico.

Los antibióticos son de vital importancia para tratar infecciones causadas por bacterias. Pero si queremos que sigan siendo eficaces en el futuro hemos de ser rigurosos y usarlos de forma correcta y responsable.

El compromiso de todos es esencial para frenar la aparición de resistencias y garantizar que los antibióticos continúen siendo una herramienta segura y eficaz para tratar infecciones.

 

Artículo escrito por la Dra. Isabel Rubio
abril 30, 2026
Articulo publicado en el Diario Información

Una madre y su hijo Martín de 3 años, han acudido a mi consulta. Le pregunto, ¿sabes por qué Martín está  aquí?:

-Lo he llevado a su revisión rutinaria y le han encontrado un soplo- me contestó.  El caso es que su pediatra habitual no estaba. Había un “sustituto” y después de explorarlo, me dijo tímidamente:  ¿sabías que tu hijo tiene un soplo?”, ”¿no te lo habían dicho?”.

De repente, empecé a sentirme confundida y en mi cabeza no paro de preguntarme: ¿cómo es que mi pediatra no me lo había dicho?, ¿cómo es que en estos años, no se había dado cuenta?, ¿será que el corazón de mi hijo se está dañando?

Aquel pediatra terminó toda su exploración y me dijo: …”bueno, de todas formas no te preocupes, parece un soplo inocente, pero es mejor que lo vea un cardiólogo infantil” y así nos quedamos todos tranquilos.

A pesar de sus palabras tranquilizadoras, no podía dejar de sentirme preocupada. Se trataba de “algo en el corazón” y era muy difícil olvidar que mi padre de 62 años, hacía unos pocos meses, le había dado un infarto al corazón que requirió de una cirugía a corazón abierto. Yo no quiero que mi hijo tenga que padecer lo mismo.

¿Qué significa un soplo inocente?

Este escenario es muy común en nuestra práctica habitual, pero en realidad, ¿qué significa un soplo inocente?, ¿qué es un soplo?, ¿por qué es inocente?.

Lo primero es aclarar que un soplo inocente, no es una enfermedad, ni significa que el corazón esté dañado. Es simplemente un “sonido” que escuchamos con el fonendoscopio, producido por el paso de la sangre, a través del corazón y sus grandes vasos. A veces, la sangre circula de forma un poco más rápida a través de un corazón estructuralmente normal, haciendo pequeños remolinos, generando una especie de “soplido” o “silbido” al que denominamos soplo.

Pero ¿por qué inocente?…pues porque, efectivamente hay un soplo, pero sencillamente no causa daño alguno. Se estima que más del 80% de los niños presentarán soplos inocentes en algún momento de su infancia.

Si a esto le sumamos, que las estructuras cardiovasculares (las tuberías del corazón por así llamarlo) son estrechas en nuestros niños, que los fonendoscopios cada vez brindan mejor sonido y que la pared torácica de muchos de nuestros niños es delgada, es decir, tienen poca “chicha” entre lo que separa el fonendo de su corazoncito, resulta muy fácil percibir aquellas vibraciones que se traducen en soplos.

Por otra parte, es cierto que los soplos cardíacos también pueden ser el signo guía de una enfermedad cardíaca, pero evidentemente tendría que acompañarse de otros signos, síntomas y antecedentes.

Desde un punto de vista más académico, las características de un soplo inocente son:

  • Siempre sistólicos (con excepción del zumbido venoso).
  • De baja intensidad (<3/6).
  • De corta duración (no suelen ocupar toda la sístole).
  • No se acompañan de thrill o ruidos accesorios.
  • Cambian de intensidad con la posición del paciente.
  • Se acentúan en estados hiperdinámicos (niños con fiebre, anemia, ansiedad, hipertirodismo…)
  • Se acompañan de un crecimiento normal, así como de buena tolerancia al ejercicio.
  • Se acompañan de electrocardiograma normal.

En España, desde la década de 1990, se ha implementado de forma consolidada y en todas las Comunidades Autónomas, la llamada Ecografía Morfológica (ecografía antenatal detallada de la semana 20). Hoy día se realiza de forma rutinaria y cuyo objetivo principal es revisar en detalle la anatomía del feto (su cara, corazón, pulmones, abdomen y sus órganos, columna vertebral, extremidades, placenta y cordón umbilical…). Esto es de crucial importancia porque, si el embarazo ha sido controlado, quiere decir que inclusive antes de nacer, ya se ha realizado una ecografía detallada del corazón, por lo que es muy poco probable que un niño en España, nazca con una cardiopatía congénita relevante, de forma inadvertida.

Así que si a tu hijo, le han escuchado un soplo en el corazón, de características benignas, pero “corre y juega como el que más”, crece de forma normal, el electrocardiograma es normal y no se acompaña de antecedentes familiares de riesgo (esto es padres o hermanos con cardiopatías congénitas, familiares en primer grado con historia muerte súbita antes de los 40 años, arritmias familiares), muy probablemente estemos ante el tan frecuente, soplo inocente.

No obstante, el riesgo cero no existe y hay cardiopatías congénitas que pueden escapar al cribado, e inclusive no estar presentes al nacimiento pero que pueden desarrollarse con el tiempo. Así que si el pediatra lo considera, siempre estará la opción de derivar a consulta de cardiología infantil para completar la valoración.

…Entonces doctor, me preguntó la madre, -¿cuando mi niño sea mayor, el soplo se “cerrará”?- 

Efectivamente el soplo desaparecerá con el paso del tiempo. Pero tranquila…no se le va a cerrar nada, porque no tiene nada abierto.

 

 

Dr. Andrés J. Licero Gualdrón
Servicio de Pediatría y Cardiologia Infantil IMED Levante.
Hospital Francesc de Borja – Gandía.
abril 21, 2026
Articulo publicado en el Diario Información

Adam Raine era un chico californiano de 16 años que en Abril de 2025 se suicidó. Sus padres demandaron a ChatGPT por considerarlo responsable directo de la muerte de su hijo. Y hay ya otras denuncias por el mismo motivo en Estados Unidos. Los padres declararon que su hijo era un chico totalmente adaptado a su edad y circunstancias, y que tuvo su primer contacto con ChatGPT finales del 2024, a raíz de un trabajo escolar que debía realizar. A lo largo de los siguientes meses éste ya se convirtió primero en su mejor amigo y al final en su único confidente, al que consultaba todas sus inquietudes.

No han trascendido muchos detalles de esa relación entre el chico y la app, pero los padres denuncian que hubo un momento en que ChatGPT llegó a recomendarle que su única salida era suicidarse. Incluso le facilitó información sobre los distintos medios para hacerlo. Adam llegó a enviarle fotos de sus autolesiones, sin que en ningún momento apareciera un mensaje de filtro que le redirigiera a buscar ayuda profesional.

Desgraciadamente los padres no fueron conscientes de todo ésto hasta que pudieron acceder a las comunicaciones de su hijo, ya tras su muerte.

Este caso tan impactante debería alertarnos, pues de no actuarse desde los organismos que pueden imponer normativas de control y prevención, todo apunta a que irá en aumento, directamente proporcional a la implantación del uso de la Inteligencia Artificial.

Recientemente hice una revisión sobre el suicidio en adolescentes, con enfoque en factores de prevención. Y entonces todavía no sabía de este caso. Esto me lleva a pensar en que realmente los acontecimientos en el mundo digital se suceden a tal velocidad que para cuando somos conscientes de algunos riesgos incluso para la vida, como en este caso, ya es demasiado tarde.

 

¿Por qué un adolescente llega hasta el punto de aislarse del mundo real y convertir a ChatGpt en su único referente? Esa es la pregunta.  Creo que aquí puede atribuirse un gran papel a lo que podríamos llamar el factor humano, entendido como la relación social y afectiva con las personas que son importantes para nosotros. Y más en concreto, como aquí se trataba de un adolescente, de la relación con las personas de su edad. En el caso de Adam parece impensable que él hubiera llegado a la incomunicación total con los humanos si hubiera contado con algún buen amigo o amiga, o al menos con alguien cercano al que confiarse.

Hay algunos factores de riesgo para la conducta suicida como ser introvertido, por ejemplo, sobre los que no podemos influir externamente. Se trata de un rasgo temperamental con el que nacemos.

En cambio, cada vez hay más evidencia de que llegar a la adolescencia habiendo crecido en un ambiente que ha fomentado la empatía, la comunicación de emociones, compartir afectos y búsqueda de apoyos, actúa como auténtico escudo protector si toca afrontar una situación límite.

Tanto desde la familia como desde la escuela, sensibilizarse respecto a este tema y movilizarse en consecuencia, es sin duda la mejor contribución a la protección de la salud mental de nuestros jóvenes.

Dra. Mar Clavera Roger. Psiquiatra Infantojuvenil. Alicante
abril 13, 2026
Articulo publicado en el Diario Información
Estudiantes hacen cola para recibir antibioticos Carl Court/Getty Images

 

La alarma ha vuelto a cundir por la aparición de una epidemia de meningitis entre gente joven, en el condado de Kent (sureste de Inglaterra) donde se encuentra la universidad de Canterbury.

Ya se han producido 29 casos con 2 muertes (un estudiante universitario de 21 años y una alumna de instituto de 18), y otros once de entre 18 y 21 años se encuentran hospitalizados con un cuadro clínico grave, en lo que las autoridades sanitarias han calificado como “un brote sin precedentes“ por la rapidez de su propagación.

La historia se repite y cabe preguntarse por qué se producen éstas epidemias en adolescentes completamente sanos en cualquier parte del mundo. Hay dos razones que lo explican.

En primer lugar la llamada enfermedad meningocócica invasiva (EMI) que está causada por unas bacterias, los meningococos, que pueden penetrar en el organismo ocasionando meningitis (inflamación de las meninges: las cubiertas que protegen la médula y el cerebro), y/o un cuadro más grave si se extienden a través de la sangre ocasionando alteraciones de la coagulación y un fallo multiorgánico (sepsis).

La EMI es imprevisible en su distribución mundial (imparable con los flujos migratorios actuales), en la aparición de epidemias y en los cambios y virulencia de los diferentes serotipos del meningococo (ACWY y sobre todo el más prevalente: el serotipo B responsable del brote actual). Es una enfermedad grave: fulminante (la mayoría de los fallecimientos ocurren en las primeras 24-48 horas), con alta mortalidad (10% a pesar de los avances en su tratamiento) y que deja importantes secuelas permanentes en 1 de cada 5 afectados.

Por otro lado, tenemos la especial relación de los adolescentes con la EMI con 3 aspectos a considerar:

  • Los COMPORTAMIENTOS típicos de la adolescencia que facilitan el contagio y la invasión del meningococo: besos íntimos sobre todo con varias parejas sexuales (y lo mismo sucede cuando se comparten vasos o pipas de vapeo), el tabaquismo o el vapeo que dañan la mucosa respiratoria (primera barrera contra la infección), la asistencia a eventos multitudinarios y más si son en sitios cerrados como pubs o discotecas (como en el caso del condado de Kent) o la convivencia en dormitorios comunes cuando comienzan la universidad.
  • Hasta una cuarta parte de los adolescentes llegan a tener meningococo en su garganta: la llamada PORTACIÓN NASOFARINGEA va aumentando con la edad, alcanza el máximo a los 19-20 años y es un fenómeno universal porque precisamente depende de ésos comportamientos adolescentes que se repiten en cualquier parte del mundo. La mayor parte crea defensas contra ésa portación, pero ante un aumento del contagio o un cambio en la virulencia del germen, se produce drásticamente la enfermedad.
  • Cuando enferman hay un DIAGNOSTICO TARDÍO debido a que les cuesta más acudir al médico y a que los síntomas típicos (fiebre, erupción cutánea, signos meníngeos) aparecen más tarde que en edades anteriores, y por tanto el inicio del tratamiento se retrasa produciendo una alta letalidad (ésto significa que aunque hay muchos más casos en niños pequeños, un adolescente tiene más probabilidades de morir por una EMI que un lactante).

A pesar de todo lo explicado, existen mecanismos de PREVENCION que se deben tener en cuenta:

  • VACUNACION. A nuestros adolescentes se les administra una vacuna de 4 serotipos de meningococo (ACWY) a los 12 años pero no para el principal causante de la enfermedad: el serotipo B (que sólo se pone en el primer año de vida). El Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV- AEP) ha recomendado éste año administrar una dosis de refuerzo en adolescentes, pero ninguna comunidad autónoma lo hace todavía. Al comienzo de la adolescencia tardía (15-19 años ) que es la edad de mayor riesgo, todos los adolescentes deberían tener una revisión de salud y entre otras cosas comprobar el calendario vacunal antes de comenzar a viajar, asistir a fiestas multitudinarias o ingresar en un Colegio Mayor. Es una asignatura pendiente de las autoridades sanitarias.
  • QUIMIOPROFILAXIS. Es la administración de antibióticos a los contactos próximos de un caso diagnosticado. Debe hacerse de forma estricta siguiendo las indicaciones de Salud Pública, y no entrar en pánico ante la palabra “meningitis“ porque la mayoría de éstas son víricas y no necesitan ésos tratamientos.
  • DIAGNOSTICO PRECOZ. Cuando un adolescente enferme por una infección aparentemente banal, estar atentos a su estado general, dolor en piernas y articulaciones, manos y pies fríos, y color anómalo (grisáceo) de la piel. Aunque nos parezcan síntomas gripales en gente muy sana y con fama de dar la lata, si los síntomas descritos se dan con sensación de enfermedad debemos consultar de forma urgente.

No todo es psicológico ni emocional en los adolescentes, y entre todos debemos seguir intentando mejorar su asistencia sanitaria.

PD. Cuando ya se había enviado el artículo, el pasado 22 de marzo falleció en el Hospital de Denia una adolescente de 17 años, deportista, por un cuadro séptico meningocócico de 24 horas de evolución.

Artículo escrito por el Dr. José P. Valdés Rodríguez
abril 2, 2026
Articulo publicado en el Diario Información

Hace unos días el Ministerio de Derechos Sociales Consumo y Agenda 2030 anunciaba que se prohibirá la venta de todas las bebidas energéticas a los menores de 16 años. Se ampliará la prohibición hasta 18 años en el caso de las bebidas con más de 32 mg. de cafeína por cada 100 ml.

¿Sabemos el consumo que hacen de estas bebidas nuestros jóvenes?

. En España, desde 1994 y de forma bienal, se realiza una encuesta sobre uso de drogas en Enseñanzas Secundarias (ESTUDES). En el año 2014 se introdujo un módulo sobre bebidas energéticas. El objetivo es “conocer la situación y las tendencias del consumo de drogas y otras adicciones entre los estudiantes de 14 a 18 años que cursan Enseñanzas Secundarias.” Su financiación y promoción corresponden a la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas (Ministerio de Sanidad) y se realiza en colaboración con el Ministerio de Educación y las comunidades autónomas.

Permite realizar comparaciones internacionales porque la metodología es similar a la utilizada en otros países de la Unión Europea y Estados Unidos.

Veamos los datos de la última encuesta realizada en el 2025 que reflejan el consumo de bebidas energéticas (Red Bull®, Monster®, etc):

  • el 45,7 % de los chicos y
  • el 31 % de chicas dicen haberlas consumido en el último mes.

En ellos el consumo va aumentando progresivamente con la edad; en ellas no.

En cuanto a la práctica de mezclar bebidas energéticas con alcohol, es más frecuente en los chicos (17,5%) que en las chicas (12,8%). En ellos se observa también un aumento de consumo con la edad.

A nivel evolutivo, las cifras del consumo de bebidas energéticas son las más bajas desde el año 2016. En el caso de las mezcladas con alcohol se observa un menor consumo en comparación al 2023.

¿Qué dicen los expertos?

Entidades como la Organización Mundial de la Salud o la Agencia Estatal de Seguridad Alimentaria ya habían advertido de los riesgos asociados a su consumo y los efectos negativos sobre la salud, sobre todo para los jóvenes.

Tras conocerse la noticia la Sociedad Española de Endocrinología (SEEN), a través de su Área de Nutrición, valora positivamente la iniciativa “como una medida orientada a la prevención y promoción de la salud en un grupo especialmente vulnerable”. Explican que las bebidas energéticas, pese a su nombre como reclamo publicitario, no proporcionan ningún tipo de energía más allá de las calorías aportadas por la elevada cantidad de azúcares que contienen. No son energéticas, son bebidas estimulantes azucaradas”.

Y es que la cantidad de cafeína que contienen estas bebidas es importante, aunque varía de una marca a otra: un bote de 250 ml contiene el equivalente a un café expreso. La dosis de cafeína que se considera como “consumo alto” es la ingesta de golpe de 3mg/kg peso, es decir 2 cafés expresos para un adolescente de 57 kg (lo que contiene un bote de 500 ml) y provoca aumento de ritmo cardiaco, irritabilidad, temblores y alteraciones del patrón del sueño.

Debe extremarse la precaución en personas con enfermedades neurológicas como la epilepsia, patologías cardiacas, metabólicas o psiquiátricas.

Sin entrar en más detalles otro apunte: contienen una media de 10 gr. de azúcar por cada 100 ml. ¡50 gr. en cada lata de 500 ml!.

Hablan también en el comunicado de la SEEN de que la combinación de bebidas energéticas con alcohol añade un riesgo adicional, ya que puede asociarse a mayor intoxicación etílica al disminuir la percepción de embriaguez, incrementando la probabilidad de conductas de riesgo y dependencia alcohólica.

No puedo terminar sin recordar que las bebidas energéticas NO las pueden consumir mujeres embarazadas y en periodo de lactancia y por supuesto los niños y niñas.

Artículo escrito por la Dra. Isabel Rubio
marzo 13, 2026
Articulo publicado en el Diario Información

“No sabemos qué le pasa a nuestro hijo, llora sin parar todas las tardes, siempre a la misma hora, no vemos la forma de calmarle y lo estamos pasando mal”. Cuando lo exploro, observo a un precioso bebé de un mes de vida que está como una rosa. Alimentado con lactancia materna, va ganando peso con normalidad y salvo los “ratos” de llanto, está bien.

Este es el resumen de tantas y tantas consultas… pues mas de un 20 % de los bebés presentan lo que llamamos cólico del lactante.

 

¿Qué es el cólico del lactante?

Son episodios de llanto inconsolable que suceden sin una causa aparente. Suelen aparecer a partir de las 2-3 semanas de vida y tienden a desaparecer espontáneamente alrededor del cuarto mes de vida.

Como las crisis de llanto en esta etapa son muy frecuentes y no debemos catalogar de cólico a cualquier episodio de llanto, se crearon unos criterios:

  • 3 horas de llanto al día,
  • al menos 3 días a la semana y
  • durante 3 semanas, en un lactante sano.

El bebé llora con un llanto desgarrador, parece que tiene hambre pero no se calma con el alimento. Suele acompañarse de enrojecimiento facial, rigidez y flexión de miembros inferiores sobre el abdomen. Es más frecuente a última hora de la tarde. Cuando el episodio termina, el bebe se tranquiliza y vuelve a la normalidad.

El diagnóstico se basa en los síntomas característicos y la exploración física normal.

 

¿Cuáles son las causas?

El cólico del lactante es un “cajón de sastre” porque no hay una causa clara. Probablemente serán distintas causas que llevan a un mismo patrón clínico. Se habla de meteorismo, hipermotilidad intestinal, excesiva estimulación del bebé, lactantes “más sensibles” a los estímulos normales, respuesta ansiosa ante el llanto por parte de los padres, o una variante normal del llanto: el extremo de una gama de variabilidad del llanto normal.

 

¿Hace falta hacer estudio?

Tras la historia clínica, con normalidad entre los episodios de llanto, sin otra sintomatología, se alimenta y crece bien y una exploración normal, el diagnóstico está claro. No hace falta hacer estudio.

Si presenta algún otro síntoma digestivo o el cólico persiste o empeora pasados los 4 meses debemos plantearnos que detrás del cólico pueda haber un problema del aparato digestivo y habrá que realizar estudio.

 

¿Qué tratamiento tiene?

No hay ningún tratamiento que “cure” el cólico del lactante. A veces se aconsejan probióticos para “probar” y ver si mejora. Los estudios realizados no son concluyentes.

En los últimos años diferentes tratamientos fisioterapéuticos intentan mejorar la sintomatología del bebé y hay estudios que encuentran resultados favorables con algunos de ellos, sobre todo con la aplicación de masoterapia.

 

¿Qué podemos hacer en casa para hacerlos más llevaderos?

Como en todo episodio de llanto hay que repasar una serie de posibilidades como causa del llanto, incluida la presencia de fiebre, con el orden que los padres quieran y con sentido común:

  • Tiene hambre, quiere alimento.
  • Necesita cambio de pañal.
  • Puede que necesite estímulo o, al contrario, hay un exceso de estímulos sensoriales (ruidos, luz, frío, calor) que le molestan.
  • Necesita dormir.
  • Quiere que le cojan en brazos, quiere contacto y que le reconforten.

Si aún así persiste el llanto, podemos probar meciendo al bebé o aún mejor, mecernos con él o ella en brazos con movimientos suaves, susurrándole palabras de cariño, cantándole… transmitiendo tranquilidad.

O tumbarlo boca abajo sobre el regazo; darle un suave masaje en la espalda o en el abdomen, ponerle música o al contrario, poner en funcionamiento un secador de pelo, campana extractora o algo similar, lo que llamamos ruido blanco, un ruido de fondo constante a volumen bajo que a muchos bebés calma; un paseo en cochecito…. Hay otras opciones “terapéuticas” basadas en la sensación de seguridad que les da el estar “apretaditos” como la técnica swaddling que podéis ver en internet (pincha en el siguiente enlace 👇🏻).

https://youtube.com/shorts/ImxERbtD3WY?si=E90zu5MCJVC6Pr7q

Cuando los días de llanto se van acumulando la vida familiar se altera, es lógica la preocupación, la impotencia de ver que no son capaces de calmar a esa criatura que acaba de nacer y depende totalmente de ellos. Una visita al pediatra puede ayudar porque es importante mantener la calma. Este tiempo de llanto se manejará mejor si los padres se sienten seguros, descansan, saben lo que es el cólico, tienen paciencia.

Y sobre todo apoyo a la madre: debe cuidarse, descansar, pedir ayuda, salir de casa para despejarse, descansar.

Lo más importante es saber que se trata de un trastorno benigno, que la criatura está sana, que se está adaptando al mundo y que desaparecerá espontáneamente antes de los 4 meses de edad.

Artículo escrito por la Dra. Isabel Rubio
febrero 27, 2026
Articulo publicado en el Diario Información
“Ama las legumbres para una dieta y un planeta saludables
 

El pasado 10 de Febrero se celebró El Día Mundial de las legumbres. Hay “días mundiales” para casi todo, pero éste no lo conocía. Sirven para sensibilizar, concienciar y llamar la atención sobre problemas globales importantes y son promovidos principalmente por la ONU y la UNESCO.

Tras el éxito del Año Internacional de las Legumbres promovido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que se celebró en el 2016, “y reconociendo el potencial de las legumbres para contribuir al cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó este Día Mundial.

Y así, desde el 2019, se ha ido visibilizando su importancia en la nutrición a nivel global:

  • por ser fuente barata de proteínas
  • porque son un cultivo beneficioso al ser plantas que fijan el nitrógeno del aire en la tierra reduciendo la necesidad de emplear fertilizantes
  • porque requieren menos recursos hídricos que las fuentes de proteína animal
  • porque favorecen la biodiversidad

Este año el tema elegido es “Legumbres del mundo: de la modestia a la excelencia”, que quiere destacar el salto desde sus humildes orígenes hasta el reconocimiento mundial por sus valores nutricionales, sus sabores y diversidad culinaria. Precisamente este año España ha sido la sede de la celebración oficial, siendo Valladolid el lugar del evento. Se ha elegido Castilla y León porque allí se concentra el 38% de la superficie nacional dedicada a su cultivo.

Hemos de saber que actualmente importamos alrededor del 50 % de lo que consumimos. Todas las instituciones que han participado este año en el evento han editado un documento didáctico: “Guía para el Día Mundial de las Legumbres 2026”. Aconsejo su lectura. Contiene un enlace a dos cómics para jóvenes. Aquí tienes el enlace de descarga 👇🏻

 

¿Porqué darle voz al Día Mundial de las legumbres?

Por contribuir a concienciarnos sobre los beneficios nutricionales y ambientales de las legumbres e impulsar un cambio en los hábitos de consumo, que en general ha ido disminuyendo, tanto en países desarrollados como en países en desarrollo, siendo Europa la que menos consume.

En España va en descenso desde los años sesenta. Como sabéis las legumbres son las semillas comestibles de las plantas leguminosas. Aunque hay miles de especies, las legumbres mas consumidas en nuestra cultura son los garbanzos, lentejas, alubias, judías verdes, guisantes, habas y altramuces.

Habitualmente hablamos de legumbres cuando el consumo es de grano seco. Tienen alto valor nutritivo, son uno de los pocos alimentos vegetales ricos en proteínas, bajos en grasa y ricos en fibra. Nos aportan también vitaminas del grupo B y minerales (hierro, potasio, magnesio y zinc).

Las guías de alimentación saludable las recomiendan entre 2 y 4 veces a la semana. Animo a las familias a incorporarlas a su mesa. Hay infinidad de recetas que han abierto un abanico mas amplio: desde los humus de garbanzos, hamburguesas de lentejas, en ensaladas, croquetas…

Pueden introducirse en bebés desde el inicio de la alimentación complementaria, trituradas.

En mi infancia las legumbres eran el plato principal a mediodía cuatro días a la semana. Mi madre las cocinaba de forma muy variada, potaje con acelgas, alubias con chorizo, olla gitana, lentejas, cocido y al día siguiente “ropa vieja”… y los michirones. Seguí muchos años disfrutándolas, aunque ya vivía fuera, con los “taper” que me guardaba.

Aunque tarde, tomé el relevo. Creo que a mi hija tengo que regalarle ya “Las recetas de la yaya”.

Artículo escrito por la Dra. Isabel Rubio
febrero 17, 2026
Articulo publicado en el Diario Información

Estamos en plena temporada de mocos y toses, sobre todo en niños y niñas que han iniciado su primer año de escolarización. Muchos llevan desde septiembre con un catarro tras otro.

Las infecciones de vías respiratorias altas son enfermedades producidas por virus, sobre todo rinovirus y son autolimitadas. Sí, se curan solas. Podemos decir que los virus tienen un “tiempo de estancia” en el cuerpo durante el cual las defensas van actuando y al cabo de unos días se vuelve a la normalidad.

Debemos conocer también que la tos dura unos 10 días en el 50% de las criaturas y hasta tres semanas en el 10%.

Durante esos días que está con fiebre, malestar, moco, tos, come mal… ¿qué tratamiento le damos? El tratamiento consiste sólo en aliviar los síntomas para que pase esos días lo mejor posible: es lo que llamamos tratamiento sintomático.

Queda claro que es un tratamiento que “no mata” los virus y por tanto no acorta la duración de la enfermedad.

Hay cantidad de medicamentos comercializados en farmacia para el catarro, pero los estudios realizados no evidencian beneficio en la reducción del moco o la tos. Por el contrario, algunos pueden ser incluso perjudiciales.

 

Veamos pues, con qué tratamiento nos quedamos.

  • En bebés trataremos el malestar o la fiebre con paracetamol. Si tiene mucho moco y sobre todo si le dificulta la alimentación, le haremos lavados nasales con suero salino fisiológico antes de las tomas. Hay que hacerlos con cantidad suficiente para que el suero arrastre el moco, esa es su función. Al tener menos congestión nasal succionará mejor.
  • Es aconsejable también colocarle en posición semi incorporada para que respire mejor, sobre todo por la noche.
  • En los más mayores paracetamol o ibuprofeno para el malestar o la fiebre, sonarse los mocos y aumentar la ingesta de líquidos.
  • Respetar si tiene menos apetito.

 

¿Y la tos? ¿la tratamos?

Pues depende. En los menores de seis años los antitusígenos no están indicados porque los riesgos superan a los beneficios. En los mayores de seis años buscaremos el equilibrio entre aliviar pero no anular la tos. No olvidemos que la tos es el principal mecanismo de defensa de nuestro aparato respiratorio. Su objetivo es eliminar todo aquello que obstruya la vía aérea y así mantenerla limpia.

Aconsejamos miel pasteurizada para la tos. No sólo es un remedio tradicional, hay estudios y guías que la recomiendan. Se puede usar a partir de los 12 meses.

 

Resumiendo:

Insistimos, una vez más, en no utilizar medicación innecesaria.

No se recomienda el uso de antitusivos, antihistamínicos, descongestionantes y expectorantes, sobre todo en menores de 6 años. Tampoco cremas balsámicas que se aplican en la piel.

 

¿Prevención?

  • Sí, evitar que estén expuestos al humo del tabaco.
  • Ventilar la casa.
  • Y no olvidemos el lavado de manos como medida básica para disminuir el riesgo de contagio.
Artículo escrito por la Dra. Isabel Rubio